Tarta de queso con Baileys, base de chocolate y crocanti de almendra

Tarta de queso con Baileys, base de chocolate y crocanti de almendra

Para 8-10 personas
Preparación 20 minutos más tiempo de refrigeración
Sirve una porción de esta deliciosa tarta de queso acompañada de un vaso de Baileys Original Irish Cream con hielo para potenciar su exquisito sabor.

Ingredientes:

  • 150 g de galletas Oreo sin relleno
  • 75 g de mantequilla derretida
  • 4 láminas de gelatina
  • 250 g de queso mascarpone
  • 600 g de queso crema suave
  • 100 g de azúcar extrafino
  • 125 ml (2 unidades de alcohol) de Baileys Original Irish Cream
  • 2 cucharadas de pasta de vainilla
  • 200 ml de nata para montar

PARA EL CROCANTI DE ALMENDRA:

  • 100 g de azúcar extrafino
  • 50 g de almendras tostadas y laminadas

PREPARACIÓN

  1. Calentar el horno a 200 °C/180 °C (horno de convección)/6 (horno de gas). Cubrir con papel de horno los lados y el fondo de un molde desmontable de 18 cm. Moler bien las galletas Oreo con una bolsa y un rodillo. Verter la mantequilla y mezclar; después, presionar la mezcla contra el fondo del molde empleando un vaso de fondo plano. Hornear durante 10 minutos; retirar y dejar enfriar por completo.
  2. Dejar ablandar las láminas de gelatina en agua fría durante 2 o 3 minutos. Escurrir, colocar en un bol pequeño y añadir 1 cucharada de agua. Calentar al microondas durante 30 segundos o hasta que se haya derretido. Remover y reservar.
  3. Utilizando un bol y una batidora eléctrica, batir el queso mascarpone y el queso crema con el azúcar hasta conseguir una mezcla suave. Añadir el Baileys, la pasta de vainilla, la nata para montar y la gelatina, y mezclar hasta conseguir una consistencia espesa y cremosa. Verter la mezcla en el molde y alisar la parte superior. Cubrir y dejar refrigerar durante la noche.
  4. En una sartén, calentar el azúcar extrafino a fuego lento y sin remover para que se derrita. Mientras se derrite, colocar las almendras en un trozo de papel de horno. Continuar moviendo la sartén en círculos para evitar que se queme; en cuanto se haya derretido, retirar y añadir las almendras formando una capa fina. Dejar enfriar y, a continuación, romper en pedazos, aplastando algunos de ellos con un rodillo para obtener trozos más pequeños.
  5. Desenvolver la tarta de queso y colocarla en un plato. Esparcir el crocanti y decorar con algunos trozos.