HISTORIA DE BAILEYS

La historia de Baileys empieza en Dublín, en 1974. David Dand, conocido como el Padrino de Baileys, imaginó algo nuevo, algo descaradamente lujoso. Inspirado por los aires de cambio que vivía el país, soñó en crear un licor innovador y exquisito.

Junto con un apasionado equipo de especialistas técnicos, David Gluckman, Tom Jago, Steve Wilson y Mac McPherson, David emprendió su visión y creó la receta de Baileys: una atrevida y deliciosa mezcla de dos de los ingredientes más apreciados de Irlanda, la crema de leche y el whisky de la mejor calidad.


Guiado por la tradición y el espíritu creativo irlandés, la primera versión de la receta se elaboró con una batidora común de cocina. El resultado fue absolutamente delicioso (por supuesto). Sin embargo, dar con la receta ideal no fue nada fácil. Conseguir que la crema de leche y el whisky se mezclaran dentro de una botella, sin separarse, resultó ser una tarea complicada, pero rendirse no entraba en los planes de David y su equipo.

Tras tres años de pruebas, experimentos y una genial ocurrencia que tuvieron más adelante, pudieron lograr que esos dos compañeros tan inusuales se emulsionaran perfectamente y originaran un licor único, apreciado hoy en todo el mundo.


La pasión creativa y el espíritu alegre con los que Baileys se creó continúan presentes en todo lo que hacemos. Baileys no es solo el primer licor de crema del mundo, también es el más apreciado. Durante los últimos 40 años, hemos viajado por todo el mundo: estamos presentes en las tres cuartas partes del planeta y vendemos en más de 150 países.

Pero por muy lejos que hayamos llegado, no hemos olvidado nuestras raíces. Hasta el día de hoy, todas las botellas de Baileys Original Irish Cream se siguen elaborando en Irlanda, donde tuvo comienzo nuestra historia

ELABORACIÓN DE BAILEYS

La receta de Baileys es una mezcla exquisita y única de crema de leche de primera calidad, whisky de triple destilación y los licores más refinados: lo mejor de Irlanda en una botella.

Toda la crema de leche que se utiliza en la elaboración de Baileys procede de pequeñas granjas familiares de Irlanda. Cada año, 38 000 vacas lecheras de las mejores razas producen más de 220 millones de litros de crema de leche fresca destinada en exclusiva a la elaboración de Baileys. Estas vacas, a las que bautizamos como las Señoritas de Baileys, pasan 300 días al año pastando en las exuberantes praderas irlandesas, disfrutando del aire fresco y escuchando las listas de reproducción de su música favorita (¿o deberíamos decir muuu-sica?). Unas vacas felices son sinónimo de una crema de leche deliciosa, ¿lo sabías?


Una crema de esta calidad merece que el resto de ingredientes estén a su altura. Por eso la combinamos con el mejor whisky añejo, procedente de destilerías de toda Irlanda, exquisitas vainas de vainilla y ricos granos de cacao, que le conferirán ese toque de chocolate tan diferenciado y exclusivo de Baileys.

Inspirándonos en el proceso de producción de los helados, nuestra receta secreta de Baileys garantiza que todas y cada una de nuestras botellas conserven durante dos años el sabor auténtico del día en que fueron elaboradas. ¡Sin conservantes artificiales! Tras años de pruebas, experimentos técnicos y la certeza de que solo usamos ingredientes de la mejor calidad, podemos asegurar que Baileys es el único licor de crema del mundo que puede conservarse durante dos años sin alterarse. Fieles a nuestras raíces, todas las botellas de Baileys se siguen produciendo y embotellando en Irlanda. Esta mezcla única (que sabe a pastel, licor y placer a partes iguales) ha sido elegida como el licor más apreciado del mundo, por eso cada minuto de cada día se disfrutan más de 2000 vasos de Baileys.