Tarta de queso sin hornear con Baileys y frambuesa
Esta tarta de queso y frambuesas al Baileys es cremosa, afrutada y totalmente moruna. Es increíblemente fácil de hacer porque no requiere horneado. Imagina la cremosidad de una tarta de queso con crema irlandesa Baileys y una explosión de frambuesas frescas. Es aún más sabrosa con un poco de chocolate blanco por encima si realmente quiere darse un capricho - ¡muy recomendable!
Ingredientes
Lista de la compra
250 g de galletas digestive
100 g de mantequilla derretida
560 g de queso crema
100 g de azúcar glas
1 cucharadita de extracto de vainilla
350 ml de nata montada
Para decorar
Nata montada, frambuesas frescas y ramitas de menta Chispas de chocolate blanco (opcional, pero recomendado)
Alérgenos
Leche
Trigo
Preparación
- PASO 1
Triturar las galletas en un robot de cocina. También puede utilizar una bolsa de plástico y un rodillo. Mezclar las migas de galleta con la mantequilla derretida y amasar bien. Presionar la mezcla en un molde engrasado (de unos 20 cm). Mételo en el frigorífico durante 1 hora.
- SEGUNDO PASO
En un bol grande, batir el queso crema blando, el azúcar glas y la vainilla hasta que quede ligero y esponjoso. Añadir la nata y nuestro Baileys favorito. Continuar batiendo hasta que la mezcla esté suave.
- TERCER PASO
Verter el relleno de tarta de queso Baileys sobre la base de galleta. Alisa la base y métela en el frigorífico durante al menos cuatro horas para que cuaje.
- CUARTO PASO
Para la decoración, montar la nata a punto de nieve en un bol aparte con una batidora eléctrica (o a mano). Vierte la nata montada en una manga pastelera y viértela en capas sobre la tarta de queso.
- QUINTO PASO
Para el toque final, coloca una frambuesa fresca sobre cada bola de nata montada y espolvorea con ramitas de menta y un poco de chocolate blanco.
Recetas relacionadas

Lo bueno se hace esperar: eleva tu experiencia con chocolate caliente a nuevas cotas con este espectáculo festivo. Te encantará la forma en que los sabores se combinan para crear el mejor chocolate caliente cremoso y decadente del invierno. Y funciona de maravilla para servir a una multitud: esta receta de chocolate caliente en olla de cocción lenta con Baileys es una de las que no pueden faltar en tu repertorio de cenas de Navidad.

Hemos tomado el clásico flat white y le hemos dado un toque brillante. Una versión rica y cremosa del clásico espresso martini, con la mejor combinación: espresso fresco, un chorrito de vodka y Baileys Original Irish Cream, por supuesto.
SÉ PARTE DE NUESTRO MUNDO, ¡ÚNIRSE HOY A NUESTRA LISTA DE CORREO!

